El Colegio de Historiadores del Perú

martes 28 de abril de 2009

[Alcanzo a ustedes el artículo, de Juan José Pacheco Ibarra, creador de la Agenda Histórica Nº 3, que se publicó a mediados del 2006. Dado que el tema ha vuelto otra vez al ruedo considero estas opiniones aún vigentes. He tratado de buscar el Texto de la propuesta original de los miembros de la AHIRSA pero tanto tiempo ha pasado desde que se presentó ese proyecto, pero apenas lo ubique se lo alcanzaré a ustedes].


Por: Juan José Pacheco I.

Hace unos meses atrás fue presentado por la Asociación de Historiadores de Arequipa un proyecto de ley al Congreso de la República para crear un colegio de historiadores en nuestro país.

Este proyecto ha tenido poca difusión entre los historiadores peruanos, y no se ha realizado un debate a la altura que este tema merece. Parece que un halo de indiferencia rodea a la creación de esta nueva institución. En el Congreso el proyecto quedó pendiente a debate por el gobierno anterior.

Una pregunta que todos habrán de hacer, tanto los autores del proyecto, como aquellos que no le han dado la debida importancia es: ¿por qué es necesario fundar un colegio de historiadores en el Perú?

Esto nos lleva a formular otras interrogantes: ¿cuáles son los fines que tendría esta institución? ¿de qué manera puede ayudar a promover los estudios históricos y favorecer la situación de los historiadores profesionales?

Sin duda hay cuestiones polémicas en una discusión que no se ha iniciado, quedan muchas preguntas que debemos responder a la luz del proceso de institucionalización de los estudios históricos en nuestro país. Antes de tratar el proyecto en mención me parece muy importante hacer primero una pequeña reseña crítica de las instituciones en el Perú.

Una breve historia de las instituciones históricas
La idea de asociar a los estudiosos de la historia en el Perú se inicia en el siglo XIX. He tratado este punto en un artículo sobre la Academia Nacional de la Historia(1), donde se señala que durante el tiempo de José Pardo y Lavalle se buscó fundar una asociación de historiadores con el fin de promover los estudios históricos. Luego de esto veremos el intento del general Manuel Mendiburu para fundar una Academia de la Historia Nacional en 1884, la cuál no tuvo éxito y fue olvidada. Tuvo que llegar el año 1905 para poder fundar el Instituto Histórico del Perú.

Posteriormente aparecerán otras instituciones como la Sociedad Peruana de Historia, la cuál surgió como iniciativa de una generación que con los años serán incluidos como miembros de la Academia Nacional de la Historia.

Además de estas instituciones, que tuvieron un carácter más corporativo, no se observaron otras iniciativas globales para agrupar a los historiadores peruanos.

¿El Colegio de Historiadores del Perú o de Arequipa?
Se propone fundar el Colegio de historiadores en Arequipa. ¿Qué tan factible es esta idea en la práctica?

Nuestra realidad, nos guste o no, nos dice que el 90% de historiadores viven, estudian y trabajan en Lima. Esto es herencia de nuestro centralismo histórico. Centralismo que ha privilegiado a la capital, escribiendo la historia del Perú desde Lima y que ha dejado en un segundo plano a la llamada historia regional.

Pero para propósitos de reunión, coordinación y funcionamiento de esta institución ¿podríamos elegir a una ciudad en la cuál la historiografía está desarrollada a un nivel desigual? que si bien cuenta con una prestigiosa escuela de historia, pero un número escaso de investigadores ¿puede pretender ser sede de esta institución?

Me parece, que Arequipa es una buena elección, ya en el pasado se quiso hacer funcionar algunos organismos estatales en esta ciudad, pero el centralismo siempre ha primado.

En realidad, a pocos historiadores le interesaría ir a Arequipa a inscribirse en un colegio de Historiadores. Y es que en nuestro país donde la capital ha vivido a espaldas de las demás ciudades, se hace necesaria una integración. Muy pocos historiadores de Lima podrían darle importancia a esta nueva institución.

Quizá la solución sería dar una ley para crear los colegios de historiadores por ciudades del Perú, y que una comisión extraordinaria constituida por representantes de estos organismos integren un colegio de historiadores del Perú. De la misma manera, las reuniones no deben depender de la asistencia física de sus miembros, pudiendo estas realizarse incluso a través del internet.

La conformación
Algo que llama la atención en este proyecto es la falta de jerarquías que se ve en el proyecto de ley, que según dice conformaría una comisión integrada por: un representante de las escuelas profesionales de historia en nuestro país, un representante por los estudiantes de historia, un representante de los investigadores, otro de los bachilleres y graduados y tres de la asociación de historiadores de la región sur-Arequipa.

¿Cómo es posible que todas las escuelas de historiadores profesionales tengan solo un representante y una asociación tenga tres?

Si esta nueva institución busca ser representativa hay que respetar las igualdad en la conformación. También son notables algunas ausencias ¿por qué no ha sido incluido un representante de la Academia Nacional de la Historia? ¿Es que acaso la opinión de esta centenaria institución no es importante?

Además de esto quedan otras interrogantes: ¿Cómo se elegirán a los representantes de cada grupo? ¿Cómo se organizará la inscripción de los historiadores?

Esto se puede explicar en la fragmentación que existe entre nuestros historiadores.
Se ha visto que gran parte del surgimiento de la historiografía regional obedece a una demanda de escribir una historia que incluya a la región como espacio histórico-geográfico particular dentro o fuera del espacio nacional.

Tradicionalmente la historiografía ha tenido un carácter centralista que solo incluye a las regiones de forma incidental y general.

Cuando las propuestas surgen de otras ciudades, la huella del olvido se puede ver reflejada en las propuestas que han ido surgiendo en estos años para conformar una institución nacional.

Lima vive a espaldas de las “provincias”, muchos historiadores de la capital no se interesan por hacer historia regional y al escribir la historia del Perú se refieren a otras ciudades de manera muy tangencial. La historia del Perú se escribe desde el contexto limeño centralista.
Para esto es necesario una institución descentralizada. No incluimos como solución a instituciones como la Academia Nacional de la Historia, por ser ésta una sociedad de honor, a la que son admitidos sólo algunos de los historiadores de más amplia trayectoria y de aportes fundamentales a la historiografía peruana. La opinión de esta institución es importante, pero por la naturaleza de esta corporación solo representa a un grupo logrado de historiadores.

Hay un grupo amplio de profesionales que no tienen una asociación que les permita pronunciarse al respecto de su situación.

Una necesidad urgente
La creación de un colegio de historiadores del Perú es una necesidad urgente, la propuesta es bien recibida venga de donde venga, lo que hay que buscar es integrar a la dispersa comunidad de historiadores peruanos para trabajar un proyecto en conjunto, para el diálogo, la discusión y buscar un mejoramiento de las condiciones profesionales de este sector.

Una institución que emita opiniones y pronunciamientos sobre cuestiones importantes para la marcha de Perú actual y que fomente los estudios históricos.

Por esto urge, la fundación de un colegio profesional de historiadores, que integre a los profesionales de esta área sin hacer distinción del lugar de residencia, que acoja a los historiadores de distintas opiniones políticas, teóricas, etc.

Ya existen colegios de arqueólogos y sociólogos. ¿Por qué aún no se ha creado un colegio de historiadores? En parte esta ausencia nos muestra cuál es el nivel de nuestra historiografía que en su conformación refleja la fragmentación que existe en nuestro país. Esta refleja el nivel de desarrollo de los estudios históricos y el porqué la profesión histórica aún no ha podido constituirse como una actividad profesional seria.

Esta contradicción se da a pesar que hace muchos años contamos con escuelas profesionales de historiadores en varias ciudades del Perú.

Profesionalizar la carrera de historiador es una necesidad urgente y justa, como un reconocimiento a quiénes han dedicado los mejores años de su vida a la investigación histórica y a quiénes vienen preparándose de forma seria y profesional en el Perú y el extranjero con este propósito.

El colegio de historiadores al profesionalizar la carrera y darle un carácter corporativo no debe buscar excluir a los historiadores autodidactas y personas interesadas.

Muchos autodidactas o historiadores aficionados hacen una gran labor y cubren muchos campos y temas ignorados, olvidados y hasta desdeñados por los historiadores universitarios. Sería una injusticia no reconocer su labor, recordemos que la historiografía peruana debe sus inicios a la afición de abogados, ingenieros, médicos y literatos por la Historia. Sin embargo, a diferencia de estos últimos, son los historiadores universitarios quiénes dedican mucho más tiempo de su vida a la investigación y docencia de la historia. Son quienes viven de ésta y para esta actividad. Por esto es urgente la creación de un colegio profesional de historiadores del Perú.

NOTAS
(1) Ver Agenda Histórica Nº 1, 2005

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4 comentarios:

Nayus dijo...

Si, noto algo de autocompasión y golpes de pecho en muchas negativas a esta clase de iniciativas, aparte de sus horrores y errores, es como si como profesion el historiador se considerara menos o le pareciese bien el status actual de las cosas.

El historiador dijo...

Estimado Nayus

No es que el Historiador se considere menos frente a otras profesiones, ni mucho menos que seamos conformistas, debe entenderse que la forma como se está planteando la conformación de este Colegio de Historiadores perjudicaría mucha la labor histórica y se ha hecho a espaldas de todos.

Aparte esta absurda idea que toda profesión debe tener un colegio. Sería repetitivo hablar de los casos en que es necesario un registro y control de las prácticas en ciertas profesiones, como los abogados y los médicos. En cambio en carreras como la nuestra es totalmente distinto.

Si conoces a algun miembro del AHIRSA me gustaría conocer su parecer con respecto a las opiniones en contra del proyectoq ue se han dado en estos días, y que también aclare quienes son los intrusos en la historia que la perjudican. En todo caso habría que pedirle a Heraclio Bonilla, Mark Thurner, Carlos Ramos Núñez, a María Rostworowski, Alicia del Águila, y muchos otros más que no vuelvan a hacer un trabajo de Historia por no poseer el título.

Un título no hace al Historiador, no sirve de mucho, ser un Historiador es mucho más que tener un título.

Atentamente

Víctor Arrambide Cruz

Nayus dijo...

Bueno, me imagino que el asunto basico del recelo tiene que ver con la burocratizacion y el encorsetamiento del historiador. Puesto que para el caso de historias bamba lo usual es contrarrestarla con la intersubjetividad o el pronunciamiento critico de los que se dedican a la historia con mayor base, pongase el caso de un best seller con un titulo de historia de alguna cosa, pero siendo todo malformado y carente de objetividad, hermeneutica o lo que sea, pero que todo el mundo (en especial los que tengan idea predispuesta e interes que concuerde con el tema) asume como historia. Osea, hay lindas obras autodidactas de historiografia pero tambien hay de las otras, entonces el historiador bien puede criticarlas, pero no prohibir su publicacion. Tampoco decir que lindo esta todo, a menos que añoremos el romance.
Otra cosa es pronunciarse sobre quien por ejemplo masacre las fuentes primarias o las mutile, seria eso una falta etica pero como quiera que sea ya de por si es criminal tambien.

La anterior pregunta era porque en muchos blogs y en comentarios, antes de este infeliz proyecto se hablaba de la conveniencia de un hipotetico colegio o sociedad de historiadores, y ahora solo noto opiniones totalmente en contra que mencionan de taco alguno que otro pro pero sin especificar cual, que ha sido desperdiciado por lo desafortunado del planteamiento.

El historiador dijo...

En efecto, hay muchas obras noveladas o ensayos no muy rigurosos que tiene una acepación mayor ue un trabajo histórico. Eso es un fenómeno que no solo ocurre acá sino a nivel mundial. Te pongo tres casos:

1º Una vez en una feria del libro vi a alguien hablar de las novelas sobre la Guerra con Chile de Thondike, como "la obra más completa sobre la Guerra"
2º La obra de Alvarito Vargas Llosa sobre Francisca Pizarro, donde el intentaba hacer la "verdadera historia", frente a una no muy completa "monografía" de María Rostworowski.
3º La Cuarta Espada, de Santiago Roncagiolo, duramente criticado por los especialistas, pero para el público general llegó a considerársele como una obra más fidedigna que el Informe de la CVR.

¿Por qué sucede esto? En muchos casos hay un divorcio entre los trabajos históricos elaborados con el público en general. ¿Nosotros para quienes escribiemos? ¿Para el público común y corriente o sólo para especialistas? No es nuevo hablar de que la gente lee más y se está acostumbrando a un lenguaje simplificado. Trabajé en un periódico de prestigio y soy testigo de ello. Acá te mando un artículo reciente de otro compañero de historia que trabaja en el periódico más importante del país. http://www.reporterodelahistoria.com/2009/04/voraz-hallazgo-y-macabro-incendio.html

Nosotros no podemos ni deberíamos evitar este tipo de trabajos, las novelas históricas y son fuentes importantes para la Historia, porque al fin y al cabo representan el punto de vista de alguien (que obviamente representa a un grupo social) y son filtros para conocer la opinión pública, así como los periódicos. Queda en muestras manos criticar la falta de seriedad en estos trabajos, cuando los hubiere, errores, etc.

Sobre el rechazo al Colegio, te recomiendo darle una leida al comentario de Maribel Arrelucea en el Blog de José Ragas. Un Colegio necesita que sus socios den una cuota para estar "hábiles". ¿Tú crees que un historiador, con tantas oportunidades de trabajo que tiene, tendrá los suficientes ingresos para mantener una colegiatura?

Saludos

Víctor Arrambide

 
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